Terror Tecnológico El wifi del sótano
La contraseña del router nunca funcionó, hasta que alguien la cambió por una que nadie en la familia había escrito.
Marcos vio la nueva red en su móvil: "NoBajesAlSotano_2.4G". Se rió, pensando en una broma de su hermano. Escribió la contraseña que aparecía sugerida, como si el propio teléfono la recordara sin haberla visto nunca: "TeEstoyMirando".
Se conectó. Todo funcionó perfectamente.
Esa noche, la cámara de seguridad del pasillo, la misma que llevaba meses desconectada, empezó a grabar. Marcos lo notó porque el piloto rojo parpadeaba en la oscuridad, mirando hacia su habitación.
Bajó al sótano a comprobar el router. Estaba apagado. Lo había estado, de hecho, desde que se fue la luz la semana anterior.
Entonces, ¿a qué se había conectado?
Su teléfono seguía mostrando la red activa, con dos barras de señal, cada vez más cerca.
Marcos vio la nueva red en su móvil: "NoBajesAlSotano_2.4G". Se rió, pensando en una broma de su hermano. Escribió la contraseña que aparecía sugerida, como si el propio teléfono la recordara sin haberla visto nunca: "TeEstoyMirando".
Se conectó. Todo funcionó perfectamente.
Esa noche, la cámara de seguridad del pasillo, la misma que llevaba meses desconectada, empezó a grabar. Marcos lo notó porque el piloto rojo parpadeaba en la oscuridad, mirando hacia su habitación.
Bajó al sótano a comprobar el router. Estaba apagado. Lo había estado, de hecho, desde que se fue la luz la semana anterior.
Entonces, ¿a qué se había conectado?
Su teléfono seguía mostrando la red activa, con dos barras de señal, cada vez más cerca.